Escribir cuando no sabes si alguien te va a leer
Escribir una historia también significa aceptar que no sabemos quién va a leerla. Una reflexión sobre crear sin garantías, encontrar una voz propia y seguir escribiendo mientras llegan los lectores.
Escribir una historia también significa aceptar que no sabemos quién va a leerla. Una reflexión sobre crear sin garantías, encontrar una voz propia y seguir escribiendo mientras llegan los lectores.
Las historias que más recordamos no solo nos entretienen: nos acompañan, nos transforman y vuelven a hablarnos en distintas etapas de la vida.
A veces pasamos años buscando el amor en un solo lugar, sin darnos cuenta de que siempre ha estado con nosotros. Ésta es la historia de cómo aprendí a reconocerlo.
Algunas historias aparecen cuando menos las esperas. Reflexiono sobre esas ideas que regresan una y otra vez, sobre la creatividad en medio de la vida cotidiana y sobre por qué algunas historias simplemente se niegan a soltarnos.
No siempre supe que quería escribir. Pero, cuando miro hacia atrás, descubro que las historias siempre estuvieron encontrando la manera de llegar hasta mí.